lunes, 7 de mayo de 2018

Lo que no está en nosotros, lo podemos aprender


Titulo: "Tierra De Dios" ("God´s Own Country") (2017).
País: Reino Unido.
Director: Francis Lee.
Guión: Francis Lee.
Música: A Winged Victory For The Sullen (Dustin O´Halloran, Adam Wiltzie).
Protagonistas: Alec Secareanu - Josh O'Connor - Gemma Jones - Ian Hart - Harry Smith.
Pocas veces podemos ver películas, cuyas historias carecen de algún tipo de pretensión. Y a decir verdad, este es el último motivo por el cual un director de cine realiza determinada película. Contar historias no es fácil, y menos traspasarlas a la gran pantalla. Mas importante aún, es ver alguna película que nos deje algo en que pensar. Y eso es lo que nos ha ocurrido con “Tierra De Dios”, opera prima dirigida por Francis Lee. Y con pensar, no nos referimos al concepto complejo de la palabra, sino más bien a todo lo contrario. El simple hecho de despojarnos de todo lo que solemos aparentar (llámese mecanismos
de defensa) y mostrarnos tal cual somos, sin miedos, sin prejuicios. Porque esa es la esencia de “Tierra De Dios”, aquí todo es simple, todo es austero. Y aquí la única pretensión es el significativo esfuerzo de Lee por entregarnos una historia honesta y que logra traspasar la barrera de ficción (a pesar que esto no es necesario, se agradece de todas formas). Dejándonos en claro que lo único complejo en realidad son las relaciones humanas. La forma en que interactuamos con las personas que componen la sociedad, es quizás uno de los cuestionamientos universales más interesantes de analizar. Y para ello, Lee nos ubica en lo que podríamos llamar como un espacio neutro.
Johnny Saxby es un joven que vive del cuidado de ovejas, junto con su padre y su abuela en un sector rural al Norte de Inglaterra. Todo en el lugar es rutinario y monótono, por ello la única entretención a la que Johnny puede acceder se encuentra en el bar del pueblo, donde puede ahogar sus frustraciones en alcohol, y uno que otro encuentro sexual casual. Para él no hay más vida que esa, pero casi de forma inconsciente su familia, y su deber para con ellos, le impide tomar la decisión de conocer el mundo y desarrollar profesionalmente sus habilidades (al menos) a lo que a cuidado de ganado se refiere. Es por eso, que su actitud fría y rebelde se impone por sobre todas las cosas. Pero pronto llega la temporada de partos de sus ovejas. Y para hacer un trabajo (que es más difícil de lo que se cree) su padre Martin ha contratado a Gheorghe, un inmigrante rumano para que ayude con esta y otras tareas a Johnny. Al principio, las cosas no funcionan muy bien, pero pronto uno de ellos aprenderá una importante  lección de vida.
Si bien, es casi imposible no compararla con “Brokeback Mountain” (2005) de Ang Lee (al menos y tan sólo en un par de  similitudes). Esta en particular carece de ciertas situaciones forzosas, que puedan llegar a marcar el enfoque de la historia. En su defecto, tenemos una película sencilla (que ya ha cosechado bastante elogios en cuanto festival ha sido exhibida), que incluye una impresionante banda sonora, y por sobretodo grandes actuaciones. “Tierra De Dios” es una película de la cual podemos reflexionar sobre las necesidades más inmediatas del ser humano, y hasta que punto ciertas cosas nos pueden llegar a cambiar la percepción de todo cuanto nos rodea, ya sea para bien o para mal. Solo basta detenerse un momento para pensar, que hoy no somos ni la cuarta parte de lo que alguna vez fuimos.

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