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lunes, 16 de agosto de 2021

Mini Ciclo: El peor de los mundos, sólo lo podemos imaginar... (Parte IV)

El Perturbador Mundo Paralelo de David Robert Mitchell 

Título: "Under The Silver Lake" (2018). Director:David Robert Mitchell. Guión: David Robert Mitchell. Música: Disasterpeace. Protagonistas: Andrew Garfield - Riley Keough.

  Tratar de entendernos nosotros mismos, es sin duda un proceso difícil que requiere de cierto rigor y criterio.
Pero tratar de entender todo lo que nos rodea, es sin duda una misión épica. Ahora, a esto agreguemos una buena y generosa pizca de simbología masona…. ¿y que obtenemos? Pues la película que nos convoca en cuestión. Y es que en el universo cinéfilo del director David Robert Mitchell, todo puede pasar…. Repito: todo. Sin duda que estamos frente a uno de los realizadores más renovados y transgresores de esta nueva generación. Primero, nos dejó en el constante umbral de la duda con su ópera prima It Follows (que tardamos varios años en verla debemos reconocer). Y ahora nos desafía (literalmente) adentrarnos en esta obsesiva obra conspirativa. A pesar de lo que se pueda llegar a pensar en primera instancia, resulta bastante más divertida y retorcida vista desde cualquier ángulo.
Sin duda, que Under The Silver Lake recurre a muy llamativos tópicos, bastantes poco frecuentes en este tipo de cine, que podríamos catalogar simplemente como inclasificable. Mitchell no le teme en lo absoluto a lo abstracto e intangible. Y es que en un inicio su obra es casi experimental. Pues Mitchell cambia una y otra vez a distintos géneros cinematográficos, como quien cambia de pantalones (y muchas veces como causa, el espectador en muchos momentos no sabe si reír o llorar). Pero como nos gustan las historias retorcidas, ya en una segunda oportunidad tras verla, todo se nos revela de manera simbólica y subjetiva. Es innegable que el universo de Mitchell tiene una elaboración que se gesta desde las entrañas de lo desconocido, aquello que no se deja ver a simple vista…. Y es que por momentos, puede inducirnos en un sueño implacable generado por las carencias afectivas, la soledad, la tristeza y un sinfín de emociones que siempre preferimos ignorar o no demostrar. Para no quedar vulnerables, ante un mundo oculto que pareciera querernos devorar en un abrir y cerrar de ojos.
Podemos tener un puñado de cosas que añoramos, cuidamos, y recordamos a lo largo de la vida. Pero ¿Qué seria de nosotros, si un día nos damos cuenta, que en realidad en nuestras vidas nos embarga un gran vacío del que nunca hemos querido hacernos cargo? Un vacío que ha estado siempre ahí, pero que tratamos de hacer como si no existiera…. Un vacío que tarde o temprano nos inducirá en un foso de depresión y miseria. Pues creemos ser alguien en la vida, pero en realidad aquello que tanto odiamos de una sociedad que nos presiona, algún día nos convertiremos. Esta es una de las interesantes premisas que Mitchell nos invita a cuestionarnos. Pero su travesía sicodélica hacia el encuentro con el ojo que todo  lo ve, resulta mucho más íntima de lo que se pueda llegar a pensar.
Entre códigos ocultos, Sam (interpretado de manera notable por Andrew Garfield) trata de evitar por todos los medios hacerse cargo de una vida, que pareciera absolutamente congelada, inerte, carente de propósito. Vive en un lugar acomodado, pero sin un centavo para pagar la renta. A un paso de convertirse en un absoluto homeless, conoce a una atractiva mujer de la que parece se ha enamorado. Ha sido la única con la que no se ha acostado, pues ella le ha compartido una manera distinta de mirar el mundo (un mundo casi onírico y fuera de lugar). Pero un día, ella desaparece sin dejar rastro. Y es aquí, cuando las cosas comienzan a complicarse…. Sin querer, entra en un mundo accesible solo para los mas privilegiados (y Sam sólo parece un bicho raro en una especie de mundo atemporal). En busca de su amiga desaparecida, descubrirá de que se compone el mundo del cual todos somos parte. Un mundo dominado por los más poderosos.
Mitchell nos somete en una bizarra conspiración, donde la numerología, las leyendas urbanas, el abuso y control mental de parte de sociedades secretas hacia las mujeres. Son algunos de los temas que  trata de manera hilarantemente descarada (bueno, lo de hilarante es bastante cuestionable). Pero no se engañen, Mitchell también sabe perturbar de la manera más sorpresiva de la que se puedan llegar a imaginar. Pues no está de más agregar, que vale la pena poner atención en cada simbología, cada metáfora, cada guiño cinéfilo que Mitchell ha elaborado de manera maliciosa y absolutamente burlesca. Sin contar, los extraños fetiches sexuales de sus personajes…. Que en el fondo y en conjunto con todo lo expuesto…. No es mas que el retrato de una sociedad enferma y absolutamente manipulable.
 
Como si todo esto fuera poco,
Mitchell recurre nuevamente al mundo paralelo, que parece obsesionarlo. Y es que It Follows (su opera prima estrenada en el 2014) retrata una maldición de la que nadie se puede salvar….. Es aquí que el paralelo regresa a su fuente, un pasado que nunca fue resuelto del todo. Y que tampoco nada se explica en su inicio. Pero que, tras ver Under The Silver Lake (que antojadizamente es su segundo largometraje), existe una muy intrigante relación que no deja de ser interesante de ver (y de la que no somos capaces de desenredar, pues les haríamos perder toda la magia retorcida de Mitchell). No obstante, una duda traspuesta (o subyacente si se quiere en rigor) es imposible de dejar pasar: ¿Es entonces Under The Silver Lake la génesis de una maldición inexplicable? Como siempre, no existe nada mejor que dejarse llevar por las dimensiones paralelas de un director con ganas de ofrecer algo distinto. Algo que en primera instancia, no es de fácil entendimiento, pero que aún así no le resta una cuota de misterio. Y que rompe estereotipos, tanto a nivel de personajes, como narrativos.
Solo para amantes de historias, por momentos abstractas y por otro, lleno de simbología descubierta y por descubrir (sin contar las punzantes críticas a la cultura Pop). Pues cuando descubran su trasfondo…. La amarán (y claro otros la odiarán, como todo en esta rara vida ¿no?).
 
 
Por si te perdiste un Mini Ciclo, aquí Reviews anteriores: 
 
 
Mini Ciclo 1 (Click sobre la foto para ver).
 
 
Mini Ciclo 2 (Click sobre la foto para ver).
 

Mini Ciclo 3 (Click sobre la foto para ver).

viernes, 26 de octubre de 2018

Mini Ciclo: El peor de los mundos, sólo lo podemos imaginar... (Parte III)


Título: "Mandy" (2017). 
Director: Panos Cosmatos. 
Guión: Panos Cosmatos, Aaron Stewart-Ahn. 
Música: Jóhann Jóhannsson. 
Protagonistas: Nicolas Cage - Andrea Riseborough - Linus Roache - Bill Duke - Richard Brake - Ned Dennehy - Olwen Fouere - Sam Louwyck - Hayley Saywell.

Corría el año 1983 (Las Sombras Del Las Montañas), fecha en que se centra la historia de dos enamorados: Red Miller y Mandy Bloom. Miller es un carpintero austero, y Bloom es una artista gráfica que también administra una tienda de abarrotes. Juntos viven imperturbables, en un idílico paraje cerca de las montañas alejados del mundanal ruido. Aparentemente no necesitan de nada más para ser felices, viven sus vidas plena y tranquilamente. Por el cual, el ambiente es propicio para que juntos compartan sus traumas y desventuras del pasado. Red al parecer ha superado un desagradable episodio de alcoholismo, y Mandy ha tenido que lidiar con traumáticas experiencias que tienen que ver con el significado de la muerte a muy temprana edad. Mandy, tiene una sensibilidad especial para definir situaciones pasadas, presentes y futuras generalmente reveladas en sueños conceptuales de muy amplia denominación. Muchos de ellos, son material fascinante para sus propuestas de dibujo que comparte con Red. Pero sus percepciones, tendrán un sentido totalmente distinto al que en algún momento creyó siquiera imaginar. 
Este es el primer capítulo de un total de cuatro, de esta película que podríamos definir en dos palabras como: alucinantemente sorpresiva. Los motivos están a la vista, haciendo que se perfile casi automáticamente como nueva película de culto, en un año cinematográfico en el que hemos tenido casi nulos títulos rescatables. Y es que en medio de la ola de películas basura, esta en particular es como una especie de luz al final del túnel. Y podríamos aventurarnos en señalar, que el principal responsable de esto es Panos Cosmatos (sin desmerecer tampoco el trabajo de Elijah Wood, quien es uno de los productores de la película). Para muchos, quizás su nombre no les diga absolutamente nada, pero basta con retroceder hasta los años ochenta para recordar a su padre, el también realizador George P. Cosmatos. Quien dirigiera un par de dignísimas películas durante esos años, en las que se incluyen Rambo 2Leviathan, entre otras. Aunque lamentablemente, no fueron suficientes para hacer su nombre mundialmente conocido, más bien pasó por la industria casi imperceptiblemente, al menos para el común público que vio muchas de sus películas desconociendo quien las dirigía. Cosmatos padre falleció hace ya trece años, y hoy su hijo Panos rescata su legado para presentarnos su propia y muy interesante propuesta cinéfila con Mandy. 
Esta particular historia, es algo así como lo más cercano a tener una experiencia producto del LSD. Pero aquí nada es al azar, principalmente porque su historia se atreve a conectar a sus personajes principales con sus propios demonios internos. Y los transforma en algo distinto, algo que nunca imaginaron ser. Para ello, Cosmatos utiliza su impresionante estilo narrativo y nos obliga a viajar en distintos estados anímicos a través de todo tipo de metáforas, reflexiones, texturas y colores para introducirnos en la más lúgubre de las filosofías. Que va evolucionando en experiencias directamente brutales y descarnadas. Si bien el trabajo de dirección es impecable, denotan sus influencias en películas y realizadores que Cosmatos creció viendo, y aquí podemos encontrar muchas referencias a ellas, y uno que otro homenaje subjetivo (incluyendo: 2001: A Space Oddisey, y Heavy Metal). No obstante, nos dejó un poco al debe justamente con la propuesta más subjetiva de la historia. Ya que si bien, por momentos llega a ser absolutamente desconcertante. Por otros en cambio, disfraza muy bien sus falencias, ya que las metáforas si bien no están para responder preguntas (sino más bien para sugerirlas), hacen buen uso de estas. Pero en el fondo, sigue siendo una historia ya contada, pero desde una perspectiva absolutamente diferente. Y quizás aquí radica la genialidad cinéfila de Cosmatos, porque juega con total soltura con lo abstracto, lo conceptual y lo surreal, sin que se le escape ningún detalle. 
A pesar que a cierto grupo de público no le agrada la presencia de Nicholas Cage en la película (y la verdad es que no entendemos por qué). Hay que ser totalmente objetivos, y rescatar que en su papel de angel vengador esta simplemente notable. Muchos ya han dicho, que esta es una de sus mejores actuaciones, sin dejar atrás a Andrea Riseborough quien prácticamente termina hipnotizando a quienquiera que se atreva ha quedársele mirando fijo (para poner los pelos de punta a cualquiera). 
En definitiva, un sangriento descenso a los mil infiernos con personajes tan intimidantes como malditos (al límite entre lo humano y lo sobrenatural). Algo así como una especie de alegoría al infierno de Dante, pero con intimidante banda sonora de fondo. Sin dejar de mencionar su incendiario ateísmo que perturba como pocas. Perfila a Cosmatos como uno de los directores más emergentes dentro de una industria, que hace tiempo pedía a gritos una renovación.
Dato útil (si no se quiere enterar, mejor no lea): interesante son un par de poleras que usa el personaje del Cage (que es algo así como un spoiler desvergonzado) quien en parte alude a los años de Cosmatos en este mundo (y que en realidad no tiene influencia alguna en la historia)…. Y algo más post créditos. 


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@Tomastrovolt

jueves, 25 de octubre de 2018

Mini Ciclo: El peor de los mundos, sólo lo podemos imaginar... (Parte II)



Título: Beyond The Black Rainbow (2010).
País: Canadá.
Director: Panos Cosmatos.
Guión: Panos Cosmatos.
Música: Sinoia Caves.
Protagonistas: Michael Rogers - Eva Bourne - Scott Hylands.

El pequeño/gran mundo cinematográfico de Cosmatos, está lleno de referencias a su propia vida (y por que no decirlo, también a sus dolores más profundos). Cuando niño, le gustaba entrar a un video club que recorría gustoso sobretodo la sección de películas de terror. Por ser niño, no se le permitía ver este tipo de cintas pero se entretenía observando sus caratulas, mientras se imaginaba sus historias. Y es que nos recuerda nuestra propia experiencia, al recorrer la que se había transformado en una especie de imán incontrolable por las historias en movimiento. Pasear casi absortos, entre pasillos de cuadrados multicolores y con el anhelo de llegar a ver (ojalá) todas aquellas películas que llamaban incesantemente nuestra atención. Tampoco podíamos verlas, pero mientras llegaba nuestro momento leíamos con total atención cada sinopsis, cada crédito, cada nombre de alguna actriz o actor de moda. Y con el tiempo, fue así que nos transformamos en una especie de enciclopedia cinéfila viviente. Y es que el germen del séptimo arte, se alojó en lo más profundo de nuestro cerebro, para nunca más dejarnos. Desde que no conocíamos este mundo extraño, que incluso aún no somos capaces de comprender del todo. Mientras descansábamos en aquel sueño liquido, protegidos dentro de aquella matrix gestora de vida. Ignorábamos que afuera, se exhibía Encuentros Cercanos Del Tercer Tipo, película que mucho más tarde nos lograría hacer entender que quizás nuestro destino al nacer estaba escrito por el universo infinito. Y es que en esta nueva publicación, el (emergente) cine de Cosmatos nos ha tocado fibra cinéfila vital. 
Beyond the black rainbow es la primera película del director (sólo tiene dos, la otra esta ya comentada un par de reglones más abajo como ya habrán notado nuestros queridos lectores (en realidad, ya pronto la podrán leer...)). Y no es necesaria tanta parafernalia, para darnos cuenta cuando tenemos un realizador de culto frente a nuestro foco biomecánico. Prácticamente con tan sólo dos cintas, han sido suficientes para volarnos la tapa de los sesos (y que recogeremos, lenta y meticulosamente a su debido tiempo).
Esencialmente, la historia de la película que nos convoca es bastante sencilla si se analiza de forma objetiva. Pero tiene una enorme complejidad, como el macro universo de Cosmatos que hace referencia a todo cuanto vio y leyó a lo largo de su vida, y que finalmente lo transforma en algo nuevo (y paradojalmente perturbador). Y es que su historia muta, y se complementa con cada una de sus alucinantes imágenes, sin ellas esto sería una historia, una película más del montón. Y muy bien vale la pena hacer mención. Ya que la propuesta se inicia con una mayúscula contradicción: todo el mundo quiere ser feliz, todo el mundo (aunque lo nieguen) busca la felicidad de acuerdo a su propia e individual percepción. El querer ser feliz, es el poder llegar a experimentar sensaciones plenas constantes, pero al parecer la sensación de felicidad es lo más cercano a una quimera (puede llegar, pero se escurrirá por entre los dedos como la tibia arena en una tarde de verano). Y es así, como lo vende Mercurio Arboria, una especie de pseudo científico que experimenta para conseguir la paz plena y duradera... a través de una píldora. 
Esto nos abre las puertas hacia otro tipo de experiencias, que quizás nos tratan de decir que, simplemente la felicidad tal como la podemos percibir, de una u otra forma simplemente no existe. Es por ello, que la investigación incluye nada más, ni nada menos que a su propia hija Elena, quien ha sido mantenida en estricta reclusión durante toda su vida para dicha investigación. La niña, ha desarrollado poderes psíquicos pero es controlada por una especie de dispositivo nuclear que la somete, para evitar cualquier fuga. Elena, es la contradicción hecha persona, dado que es un conejillo de indias en un proyecto que intenta lograr la paz interna, pero que en realidad es la representación viva de tristeza y desolación. Pero como si todo esto no fuera suficiente, Barry Nyle (jefe de la investigación) se encargará de evaluar los avances de Elena. Nyle, se considera a si mismo como una especie de iluminado, tras haber experimentado algo así como el Nirvana cósmico, el viaje supremo y la conexión con la creación universal, pero que en realidad ha generado un efecto más negativo que positivo en él. 


Muchas de las imágenes de esta película, son claras influencias de muchos libros y películas de ciencia-ficción filosóficos que prácticamente han obsesionado a Cosmatos. Y aunque no lo niega, 2001: odisea espacial es una de las más reconocibles, a pesar que el realizador indica que su principal inspiración fue THX 1138 de George Lucas (película que consideramos está al debe en este humilde Blog). También la interesante banda sonora juega un papel fundamental, sobretodo en las escenas más surrealistas que incluso hacen referencia a una muy especial película de terror de los años setenta. Pero con sólo escucharla, los más perceptivos sabrán inmediatamente cual es. 
Beyond the black rainbow, es de aquellas películas dignísimas de análisis (que incluye desenlace post créditos), primero por su compleja narrativa visual, y segundo porque nos recuerdan aquellas realizadas en su momento por el mismísimo David Bowie (aprovechamos de mencionar una de las más interesantes, El hombre que cayo en la tierra (1976)). Pero como sea, Cosmatos inicia su película (con otra y muy directa referencia) al año 1983 (fecha que inspira también a los acontecimientos de su segunda película), y esto no es más que el año en el que recordaba como cuando niño caminaba por entre los pasillos de aquel vídeo club........... imaginando convertirse algún día en director de cine.

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@Tomastrovolt

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Mini Ciclo: El peor de los mundos, sólo lo podemos imaginar... (Parte I)


Título: "Begotten" (1989).
Director: E. Elias Merhige.
Guión: E. Elias Merhige.
Efectos de sonido: Evan Albam.
Protagonistas: Brian Salzberg - Donna Dempsey - Stephen Charles Barry..


Hace años que debimos publicar una descripción de esta impresionante película de culto. Años guardada entre colecciones de títulos de todo tipo, sin que encontrara su momento de luz. Y quizás aún no estaba lista para ser engendrada. Y es que una obra como esta, requería un momento sublime para ser mencionada. Recordamos aquellos años, donde apareció sin siquiera haberla buscado. Aquel ser, nos susurró al oído su nombre como la más letal de las amenazas. Y nos obsesionamos con ella por años…. pero de un día para otro, la dejamos olvidada para nunca más saber de ella, hasta ahora. 


Edmund Elias Merhige (más conocido por E. Elias Merhige) es un realizador y guionista, nacido en Nueva York. Tenía 19 años, cuando sufrió un accidente automovilístico que significó su primera experiencia cercana a la muerte. Con los años, su anhelo de expresarse a través de las imágenes fueron inspiradas justamente por dicho accidente. A esto se suma su particular interés en mitos paganos e historias extraídas de la biblia. Fue así que nació Begotten (Engendrado) una película experimental, que carece de diálogos (puesto que son reemplazados por imágenes que resuelven de manera muy interesante el conducto narrativo de su historia) y musicalización (cambiados por ruidos, algunos sonidos naturales, etc). 


En un lugar indefinido, sin tiempo…sin espacio. Una casa en ruinas en medio de un bosque, tiene en su interior a Dios que se encuentra postrado en una silla de ruedas. Este está muy enfermo, vomitando sangre y convulsionando violentamente por lo que decide suicidarse. Para ello, se abre el abdomen desparramando piel y vísceras por el suelo y los muros. Desde su cadáver ensangrentado y en medio de excrementos, nace la Madre Tierra. Ella al encontrarse con el pene erecto del Dios suicida, usa su semen para quedar embarazada. Luego de enterrar el cadáver de Dios, la Madre Tierra se va a un lugar soleado y florecido para tener al que será el Hijo de la Tierra. Pero ella luego de engendrarlo, lo abandona a su suerte en medio de la nada.


Muchas veces esta película ha sido referente, para todo tipo de realizadores y también personajes del rock (Merhige dirigió dos video clips (Cryptorchid y Antichrist Superstar) para la banda Marilyn Manson, Siendo estos los más notables hasta ahora, entre otros músicos). Sin dejar de mencionar La sombra del vampiro (2000), donde cuenta una historia ficticia mientras se filma la que para nosotros es lejos la mejor película de vampiros: Nosferatus (1922).


Lo que más llama la atención (aunque parezca obvio), es el tratamiento visual de toda la película. Principalmente porque el estilo dramático y surreal de Merhige, casi raya en lo abstracto. Sus poderosas imágenes perturban con bastante poco. El blanco y negro sobrexpuesto le da un tono lúgubre bastante inquietante que ya se lo quisieran varios realizadores. Y esto la hace precisamente una película única en su género (y por que no decirlo, también muy creativa en pro de su reducido presupuesto). 


No obstante, el talento de Merhige también la asociamos a su impresionante manejo en cada una de sus imágenes al momento de suprimir los diálogos. Ya que es perceptible que aquí hay un argumento, una historia cósmica de lo más metafórica. Utilizando alegorías religiosas que pueden generar más de alguna controversia. Merhige nos muestra el inicio del todo, pero desde un punto de vista visceral y bastante espeluznante. 


Un Dios desesperado y agonizante que decide eliminarse para terminar con su miseria. Una Madre Tierra que nace desde lo que ya está muerto para engendrar a quienes serían los que gobernaran la tierra. Pero que en su defecto (a la inversa de lo que se espera), tiene las mismas imperfecciones que Dios (convulsiones violentas incontrolables, etc.). 


Y es así, como el arte conceptual va tomando forma hasta caer en cuestionamientos de claro agnosticismo. Puesto que un Dios que muere, sencillamente no es Dios…. Es algo más (u otra cosa) y su definición no está al alcance de la comprensión humana. El único ser perfecto es la Madre Tierra, que lamentablemente engendró la imperfección hecha persona. 


Desorientado, mutilado intelectualmente…. completamente dependiente de lo que ocurre a su alrededor. Esa es la muy desoladora propuesta que el director nos expresa, para mostrarnos su visión religiosa de un mundo agonizante, y el ser humano que lo habita. 


Pero también, la muerte cumple un plano importante en todo esto. Porque hay dos planos que parecen oponerse entre sí, ya que la Madre Tierra y su hijo pueden morir como cualquier mortal. Pero hay otro plano, en el que renacen con la anhelada promesa de la vida eterna........ 

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Perturbadoramente encantadora, única en su género
@TomAstrovolt