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viernes, 10 de julio de 2020

La reivindicación es una acción de evolución

Título: "Skin" (2019). País: Director: Guy Nattiv. Guión: Guy Nattiv. Música: Dan Romer. Protagonistas: Jamie Bell - Vera Farmiga - Danielle Macdonald - Mike Colter - Bill Camp - Ari Barkan - Louisa Krause - Justin L. Wilson - Sean Cullen - Samantha Jones - Daniel Henshall - Zoe Margaret Colletti - Kylie Rogers - Colbi Gannett - Mary Stuart Masterson.
La reivindicación es una acción de evolución interna invaluable. Esta es la premisa de Skin, una película basada en la historia real de Babs, un tipo violento y casi fuera de control que pertenece a un influyente club nazi. Desde aquí, es imposible que las escenas de American history X no se nos vengan a la memoria. Pero debemos ser justos, la perspectiva es absolutamente distinta. ¿Cómo lograr obtener valores éticos y morales, si nunca nadie te las ha enseñado? Reclutar a una persona socialmente destruida (un completo homless), es una potencial víctima para ser adoctrinado a través del odio y la intolerancia. Y las respuestas que buscamos, las encontramos en diálogos descarnados y situaciones que parecen superponerse una y otra vez con el “despertar” sorpresivo de Babs. Quien decide dejar de ser un simple esclavo, para decidir con absoluta autonomía sobre su propia vida. Pero bien sabemos que todo esto tiene un costo, que es necesario para enmendar los errores cometidos. Pués la oportunidad no es aquella que esperamos inexorable, sino aquella que nos atrevemos a buscar.
Una de la las actuaciones más intensas de aquel otrora niño de Billy Elliot, en una película con poca difusión, pero que vale la pena ver. 

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viernes, 17 de abril de 2020

Hoy enfrentaré la vida de manera abstracta

Título: "Au Revoir La-Haut" (Nos Vemos Allá Arriba) (2017). País: Francia. Director: Albert Dupontel. Guión: Albert Dupontel, Pierre Lemaitre (basado en su libro homonimo). Música: Christophe Julien. Protagonistas:
Albert Dupontel - Laurent Lafitte - Nahuel Pérez Biscayart - Émilie Dequenne - Mélanie Thierry - Niels Arestrup.
Como usualmente nos ocurre… siempre hay una película que se aparece inesperadamente, tratando de llamar la atención, y casi siempre el llamado viene de Francia. Esta vez la grata  sorpresa tiene por nombre Adiós Allá Arriba. Sin duda, que destaca tanto por su excelente dirección, actuación, ambientación, diálogos, puesta en escena, etc. Y por sobre todo, por su maravilloso guion, ya que nos cuenta una historia atípica, llena de sarcasmo y también de mala intención…. Pero contada con sutileza y elegancia.
Un pobre hombre, común y corriente desea surgir como todo el mundo en la vida, pero esta no le ha sonreído muy generosamente que digamos. En una cadena de acontecimientos tragicómicos, decide hacerse cargo de un compañero con el que estuvo en la guerra, tras quedar horriblemente desfigurado compañero suyo de batallón. Pero como si esto no fuera más problema, las cosas se complican cuando el soldado caído en desgracia le da a entender que no desea regresar a su casa. Pues desde siempre, ha tenido una no muy buena relación con su padre. Casi a regañadientes, nuestro desventurado héroe (por no decir: pobre desgraciado), decide llevarlo a su casa y cuidarlo de manera precaria. Pero al menos algo bueno ocurre, pues nace una… digamos extraña amistad entre ellos. Sus heridas lentamente han sanado, pero al ver su reflejo en el espejo, una nueva dificultad se presenta en sus vidas…. Su apariencia ya nunca será la misma de antes. Esto le impide enfrentarse a un mundo lleno de prejuicios, pero también de belleza y poesía- Pero el destino y la creatividad harán que las cosas tengan un desenlace tan insospechado como mágico.
Es lamentable no poder ver y disfrutar de este nivel de cine en las salas locales, principalmente (y esto todos lo sabemos) porque simplemente no las llenaría, si la comparamos con la imperante miseria creativa impuesta por el super héroe de turno. Pero nuestro querido lector cinéfilo, se dará un festín artístico a otro nivel si decide verla. Resulta increíble el desempeño tras las cámaras de Albert Dupontel, quien no teme quebrarnos los esquemas una y otra vez, para terminar desembocando en algo nuevo e inesperado.
Es difícil comentar una película de este nivel de producción, pues todo lo que necesitan saber está frente a la pantalla. Cada emoción, cada detonante de la acción, cada momento de reflexión, parece que nos hace guiños inconmensurables por querer no pasar desapercibidos. Si bien, en muchos casos los personajes parecieran parodiarse a si mismos. Podemos descubrir que sus motivaciones mundanas, o nos abren las puertas para dejarnos llevar con la corriente, o sencillamente nos quedamos varados en medio de lo impredecible. 
Y es que…. Nos habla de un mundo de fantasía que no existe, pero que al menos podemos imaginar. Acontecimientos inverosímiles, que nos llevan al abismo de una creatividad fecunda, y absolutamente hipnótica. Es peculiar la manera que tiene el director para deshacerse tan fácilmente de personajes que nos pueden identificar en algun momento (y por que no decirlo? también cogerles cariño), para dar paso a algo totalmente distinto. Y es aquí, que Dupontel hace un insuperable buen manejo de la comedia, para que no olvidemos nunca que a veces el reírnos de nosotros mismos es fundamental. 
Resolver también viejas rencillas, puede ser considerado un sueño de vida realizable… independiente que el director nos invita a explorar un espacio mágico, dentro de la a veces dramática realidad que sólo el mundo en sí mismo es capaz de ofrecer. Un mundo de fantasía irreal por momentos, y casi onírica por otros. Todos convergen en un estilo narrativo impecable, que nos indica que (a veces) lo que soñamos… puede estar frente a nuestros ojos.... incluso, aquellos sentimientos y emociones básicas que nos identifican como lo que somos. Seres humanos al fin y al cabo.
Una película obligada que todo cinéfilo debe ver y disfrutar….

En una escala de 1 a 10: 9,5 (sin duda que el cine francés nos puede seguir entregando estas verdaderas joyas que ojalá puedas descubrir...).



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domingo, 21 de octubre de 2018

"...Lo más cercano a un escupitajo en pleno rostro."


Título: "Der Hauptmann" (2017). 
País: Alemania.
Director: Robert Schwentke. 
Guión: Robert Schwentke. 
Música: Martin Todsharow. 
Protagonistas: Max Hubacher - Frederick Lau - Bernd Hölscher - Waldemar Kobus.
De seguro que para los amantes del género bélico, esta debe ser una verdadera rareza (y de hecho lo es). Últimamente son ya muchas las historias alternas, que ocurren durante y posterior a la Segunda Guerra Mundial, pero hablando desde el plano estrictamente real histórico (por lo visto) la narrativa no parece agotarse. Solo es cosa de tiempo, que el cine nos siga sorprendiendo con sucesos muchos de ellos aún no revelados. Y que logran acercarnos cada vez más a una realidad afortunadamente no vivida, pero que es parte de algún tipo de reflejo de la evolución…… ¿o será más bien parte de la miseria humana? Pues no lo sabemos con certeza. No obstante, Der Hauptmann no nos ha dejado para nada indiferentes (quizás noqueados, sea la palabra más exacta).


Los motivos están bañados de tanta ironía, que no sabemos como reaccionar ante ella. Porque durante la guerra, (entre otros lamentables acontecimientos) hubieron muchos que desertaron a pocas semanas de que esta finalizara. Poco o casi nada se sabe que pasó con muchos de ellos. Las noticias de que los alemanes estaban perdiendo cada vez más protagonismo fue comentario obligado a nivel general. Fue así que a pocos días del final, hubo uno de estos desertores llamado Willi Herold. Herold (quien con tan sólo 20 años) se convirtió en uno de aquellos fugitivos de la casi post guerra, que sobresalió por algo más que ser un simple desertor.


En aquella época, buscar a un desertor era algo así como estar en una guerra dentro de otra guerra. Habían campos que solo albergaban a prisioneros, que habían cometido este y otros delitos altamente sancionables. Pero cosas del destino, Herold en su calidad de fugitivo pasó hambre, frío y el innegable rechazo de una sociedad que nada quería saber con los soldados alemanes. Muchos robos, etc. eran castigados por los mismos ciudadanos con la muerte. Y también a muchos de ellos, Herold pudo sobrevivir. Hasta que llegó el día, en que cambiaría absolutamente el curso de su propia historia. Una tarde cualquiera, encuentra un vehículo abandonado a campo abierto. En el había un par de víveres….. y el uniforme de un capitán de la Luftwaffe (la fuerza aérea nazi). Como es de imaginar, otros soldados perdidos se encuentran con el impostor y casi por osmosis le rinden un particular tributo, producto de su importante grado militar. Es así que en una muy improvisada comitiva, el pseudo capitán se dirige hacia Aschendorfermoor (un campo de prisioneros, que incluye entre otros…a desertores). Y este, a su llegada les informa a las autoridades del lugar, que se encuentra en una misión secreta bajo órdenes directas del mismísimo Adolf Hitler. 


Dirigida excepcionalmente por el alemán Robert Schwentke (quien extrañamente ha dirigido películas, sorpresivamente muy comerciales). Der Hauptmann, es lejos la película más endemoniadamente irónica y cínica que hemos tenido el placer de ver. Cada escena, cada encuadre, cada situación está impregnada de un humor negro tan potente. Que nos avergüenza, haber reído en algunos de los momentos más memorables de su historia. Pero que el buen lector no se engañe, no estamos frente a una comedia, ni nada que se le parezca (aunque claro, ya lo dijimos, la magnifica obra de Schwentke es una oda absoluta a la ironía). Ya que tiene momentos tan brutales, que incluso podemos ser fácilmente seducidos por algunos de sus personajes, que logran crearnos cierta simpatía dentro de un caos que se mantiene en constante alerta. Pero aquí la desilusión, está a la vuelta de la esquina (y hablamos de sus personajes). La atmósfera, en la cual se va desarrollando la historia es algo así como salir de un infierno para caer a otro aún peor. Y ante esto, es inevitable no percibir los cuestionamientos (bastante contradictorios) que refleja el comportamiento humano en tiempos de guerra. Y esto es tan notorio, como una herida abierta aún sangrante. 


Imposible no reconocer el impresionante trabajo de Max Hubacher, como el escurridizo soldado Herold. Quien logra momentos absolutamente insuperables, y que en varios casos nos ha llegado a perturbar dramáticamente. Pero le siguen, un reparto que está a la altura (en distintos niveles) de los acontecimientos, por lo que no hemos podido dar con errores notorios que desestabilicen la historia. Todo lo contrario, la película en sí misma es un ejemplo claro de como una buena dirección puede darnos más de alguna grata sorpresa (aunque sea a costa del más terrible de los sarcasmos). Si fuéramos críticos de la Academia, le daríamos el Oscar a la Mejor Película Extranjera, sin necesidad de ver a los demás postulantes (así de categóricos).


Imperdible e insuperable obra, que parece mentira……... pero ¿Puede llegar a existir algo (por remoto que sea) más irónico que la vida misma? (pues este es un muy buen ejemplo de ello). Un historia basada en hechos reales, (que es lejos) lo más cercano a un escupitajo en pleno rostro).

 Ha escrito para ustedes 
@TomAstrovolt 
Saludos y gracias por leer.

martes, 25 de septiembre de 2018

"Los pequeños necesitan gas, pero con los más grandes.... con una bala basta"

Título: "Armomurhaaja" (2017).
País: Finlandia.
Director: Teemu Nikki.
Guión: Teemu Nikki.
Música: Timo Kaukolampi, Tuomo Puranen.
Protagonistas: Matti Onnismaa,  Jari Virman,  Ilari Johansson,  Santtu Karvonen, Hannamaija Nikander,  Heikki Nousiainen,  Pihla Penttinen,  Jouko Puolanto, Alina Tomnikov.
Esta es una de esas películas que siempre estamos esperando ver. Pero necesariamente, hay que ir por ellas para que el encuentro sea posible. Y puede que comencemos esta nueva publicación, con terminologías bastante básicas. Pero es lo que se nos viene a la mente de momento, (tampoco pretendemos ganarnos el Púlitzer, y terminando con nuestro innecesario preámbulo algo sarcástico…. Proseguimos). 
En aquella búsqueda, nos topamos con esta pequeña gran maravilla finlandesa de título casi impronunciable. Y uds amables lectores, se preguntarán (quizás) por qué es una pequeña gran maravilla. Pues la respuesta, se nos antoja un poco con aroma a laureles. Ya que, si bien estamos frente a una película dramática con toques de suspenso bastante crueles (por mencionarlo de paso). También nos puso los pelos de punta, por lo perverso de su humor, (que es más negro que la noche misma) y a decir verdad pocas historias se pueden jactar de ser comedias negras, sin caer en exageraciones para obtener reacciones fáciles y efectistas. Este no es el caso, y para ilustrarlo mejor, quizás a algunos no les agradará lo que leerán a continuación……
Veijo es un hombre que se gana la vida como mecánico. Pero en el pueblo donde reside, es conocido por practicar la eutanasia ilegal a mascotas. Su técnica suele ser fría, rápida e indolora, y (cosas de la vida) gana más dinero matando animales que arreglando motocicletas. Lo interesante, es que Veijo tiene una sensibilidad especial para comunicarse con los animales que están por pasar a mejor vida (o peor, bueno es que a ciencia cierta no lo sabemos). Con tan sólo un pequeño momento de interacción casi paranormal, basta para que Veijo perciba si el animal merece ser sacrificado, o su mal más bien tiene que ver directamente con los malos cuidados de su dueño. Su práctica, de inmediato es un obligado cuestionamiento moral. Pero no deja de sorprender, la cantidad de personas que deciden terminar la vida de sus inocentes mascotas. Ante esto Veijo tiene una especie de filtro ultra sensible, y son las mismas mascotas quienes le advierten si su sacrificio es necesario, o una simple maldad de sus dueños como alternativa para deshacerse de ellos. Y es que más allá de lo que se pueda pensar (y tal vez sea una contradicción casi enfermiza), Veijo ama a los animales. Pero es mejor terminar con su miseria, antes que seguir viviendo en ella. Por ello, Petri llega un día en búsqueda de ayuda para terminar con la vida de su mascota, que al parecer tiene una enfermedad incurable. Pero el animal en una de esas comunicaciones extrasensoriales, advierte que no tiene ninguna enfermedad, y sólo la quieren matar porque se han aburrido de ella. Por ello Veijo decide no sacrificarla y adoptarla sin que Petri se de cuenta. Pero no tardan en reconocerla, y una serie de hechos desafortunados (¡!) harán que las cosas se pongan bastante serias. 
Sin caer en una sobrecarga de calificativos, para dar nuestra humilde aprobación a esta obra de carácter conceptual (que tanto nos gusta). La atmósfera en la que se desenvuelve esta original historia, es lúgubre por decirlo menos. Ya que nos muestra en lo que se puede convertir el humano, al despojarlo de sus emociones más nobles. Y por ello, la visión del director es ante todo fría, pesimista y muy agresiva. Es su cruel visión sobre una sociedad atemporal, pero que podría ser fácilmente atribuida a la que vivimos hoy en día. Y es que se toma atribuciones bastante violentas, al momento de imponer su mensaje de vida y quien es capaz de quitarla como quien quita cualquier objeto que nos obstaculiza el paso. Y el mejor ejemplo de ello, es el padre de Veijo que se encuentra postrado en cama esperando una muerte lenta y dolorosa, como alguna clase de castigo que debe ser pagado. 
El director sugiere a Veijo como una especie de semidiós vengador, pero que también tiene carencias afectivas (más bien sed de venganza), O imperfecciones emocionales como las de cualquier humano. Sin duda que podríamos seguir escribiendo al respecto, pero en conclusión esta película plantea reflexiones límites bastante desoladores. Dentro de una sociedad directamente maldecida (porque el resto de sus personajes carecen de emotividad y empatía), el director plantea una incógnita doblemente interesante: ¿es Veijo un angel vengador o un humano con facultades extraordinarias?


En conclusión: una película que te da para reflexionar y pone en jaque varios cuestionamientos morales bastante interesantes de ver. Ojo que por perversa y violenta que pueda parecer, no llega a ser tan explícita (al menos nos da un pequeño respiro). Al parecer se postula como mejor película extranjera en los Óscar 2019 (si es así, su temática no pasará desapercibida).

Como siempre, ha sido un gusto escribir para uds y nos vemos en la próxima.
@TomAstrovolt

jueves, 23 de agosto de 2018

Hay cosas que el tiempo no las cura


Título: "Aus Dem Nicht" (2017).
País: Alemania, Francia.
Director: Fatih Akın.
Guión: Fatih Akın.
Música: Josh Homme.
Protagonistas: Diane Kruger - Numan Acar - Denis Moschitto.

Muchas veces, las desgracias están a la vuelta de la esquina. Y fue cerca de una de esas esquinas que la vida de Katja cambió para siempre. Su esposo Nuri, de nacionalidad turca acaba de salir de la cárcel. Pero eso no ha impedido que se hayan casado, y que posteriormente naciera su hijo Rocco. Un día cualquiera, Katja va ha dejar a la oficina de su esposo a su pequeño hijo, pero a su regreso se encuentra con un macabro espectáculo. La oficina ha volado en mil pedazos. Completamente devastada, se inicia una investigación que ayude a entender si esto ha sido una especie de ajuste de cuentas, o algún tipo de atentado… 
Con una actuación que podríamos calificar como intensa, Diane Kruger se luce en una historia que es una especie de alegórico descenso al infierno. Y a decir verdad, no sólo la actuación de Kruger resulta intensa, sino que la película en su totalidad es un interesante ejercicio de intensidad que va en diferentes niveles. Y para exponerlo de mejor forma, el director Fatih Akin lo resuelve en tres capítulos: La Familia, La Justicia y El Mar. 
La primera, nos pone en contexto de como eran las cosas antes de la tragedia. Las situaciones se van dando de tal forma, que en el estilo progresivo de Akin hay una especie de advertencia que nos indica, que las cosas están por ponerse algo caóticas. Llama la atención, cierto poder que ejerce el director con la percepción del espectador, ya que por momentos logramos cierta empatía con las desgracias que vive la protagonista. Pero por otro lado, te obliga ha cuestionarte ciertos aspectos morales que terminan por dividir esa percepción…. Haciendo que esa empatía se pierda casi irremediablemente. 
La segunda habla por si sola, con la diferencia que implícitamente no es otra cosa que la explosión de las emociones más inmediatas. Que podemos resumir simplemente como: tristeza, impotencia y odio. Esta es una de las partes de la película que más no ha gustado de la película, porque las escenas de tribunales tienen una consistencia insuperable. Y aquí nuevamente el director, juega un poco con nuestra emocionalidad. Y mejor aún, que Kruger simplemente se deja llevar con total naturalidad en cada uno de sus procesos, por muy ingratos que estos puedan llegar a ser.
La tercera, es lejos la más engañadora y terrible de todas. Aquí volvemos al punto inicial, al punto en que la protagonista vuelve a conectarse con sus recuerdos, y con su profunda tristeza (y por ende, volvimos a ser testigos de infinita empatía). Pero en este punto, nace una nueva acción que es lejos la más nociva he impredecible de todas: la venganza. Como es obvio, no podemos decir mucho al respecto porque de lo contrario caeríamos en un descarado spoiler. Pero, lo que si podemos adelantar es que las cosas se vuelven un poco confusas. Y el mar, solo refleja el profundo amor que le fue arrebatado a la protagonista…. Un mar infinito de recuerdos y también desolación.
En resumen: una película dramática, que por momentos puede llegar a ser tremendamente brutal, y cruda. Porque lamentablemente, no refleja otra cosa más que un pesar que vivimos en pro de los avances de la tecnología, etc. Hay pensamientos, o mejor aún formas de pensar que no han cambiado con el paso de los años. Y lo que más impacta, es que pueden llegar a ser enormemente destructivos si no se les pone fin. Y el mensaje de esta película es definitivamente claro y directo. Imperdible película, que postula a Kruger en más de algún premio por su desgarradora interpretación.

Gracias por leer, y nos vemos en la próxima.
 @TomAstrovolt.

sábado, 9 de junio de 2018

Todo aquí, debería salir bien...

Titulo: "La Fiesta De La Vida" ("Le Sens de la fête") (2017).
País: Francia.
Directores: Éric Toledano y Olivier Nakache.
Guión: Éric Toledano y Olivier Nakache.
Música: Avishai Cohen.
Protagonistas: Jean-Pierre Bacri - Gilles Lellouche - Jean-Paul Rouve - Hélène Vincent - Suzanne Clément - Benjamin Lavernhe - Judith Chemla - William Lebghil.
Cuando vemos alguna película que nos guste sobremanera (en este caso, de un par de directores franceses), usualmente esperamos que su siguiente proyecto sea el doble (que decimos doble, el triple) de buena que la anterior. Muchas veces, dejamos que las expectativas hagan los suyo, para bien o para mal. Es así que aún estamos descubriendo “La fiesta de la vida”, dirigida por Éric Toledano y Olivier Nakache (los mismos realizadores de aquella maravilla llamada “Les Intouchables”). Y encontramos un par de puntos (algunos más interesantes que otros) que no podemos dejar de pasar, pues nos han llamado enormemente la atención.
Todo comienza en un castillo del siglo XVII, donde una pareja celebrará su matrimonio. Pierre (el futuro esposo (egocéntrico hasta decir basta)) ha contratado los servicios de Max Angély, un experto productor de eventos quien acarrea consigo a su fiel equipo (bastante diverso, hay que mencionarlo), quienes lo han acompañado ya en innumerables acontecimientos especiales. Y es justamente en este punto, (en su equipo) donde los problemas se comienzan a suceder sin tregua. Este se compone de su asistente (quien en realidad es su amante), hindúes ilegales (quienes lejos, fueron los que más nos hicieron reír), un gramático (a quien le es imposible no corregir a cuanta persona se le cruza por delante), otra asistente casi al borde de la histeria, un fotógrafo (periodista frustrado quien aún no encuentra su camino en la vida), un sustituto de Dj, etc. juntos harán lo posible (y lo imposible), para hacerle la vida de los mil cuadritos al siempre paciente y tolerante Max.
Podríamos decir que esta vez, Toledano y Nakache han preferido enfocarse en los diálogos (bastante elocuentes), más que en las situaciones graciosas para darle un enfoque a la historia. Y si bien, con esto no queremos decir que no existan escenas que pueden sacar un buen par de carcajadas. Debemos reconocer, que esta ha sido la película más débil que hemos visto de los realizadores. Por momentos, se vuelve un poco tediosa mientras esperamos descubrir cual es el real significado que se esconde tras la historia. Y no hay otro que la simple aceptación que las cosas simplemente son. Porque todo el mundo espera esto y lo otro de sus respectivas vidas (igualmente de las personas), pero hay factores que influyen de una u otra forma para que terminemos por aceptar lo que simplemente nos toca vivir. Sin dejar de lado el factor más importante: que coexistimos con todo tipo de personas, que a la larga están para que logremos entender otras formas de pensar, y en definitiva ver otras realidades. Es justo en este punto en particular, donde nos llama la atención una particularidad recurrente en las películas de estos directores, que no es otra que el tema de la inmigración. Porque nos ha llamado enormemente la atención, una escena en particular donde Max le presenta a parte de su equipo a un personaje secundario. Max es acompañado por su cuñado y por dos hindúes, y cuando se los presentan, el personaje secundario (que no tiene mayor participación en la historia), sólo saluda de mano a su cuñado (que es francés), les dirige una mirada a los hindúes y eso sería todo. Hasta ahora, no hemos encontrado más información al respecto (intuimos, que nadie más lo ha detectado). Pero no deja de ser relevante, si consideramos los numerosos atentados que ha sufrido Francia estos últimos tres años. Y quizás, es una forma de protesta (casi imperceptible) de sus realizadores ante estos dramáticos acontecimientos.
Pero bien, como aquí nos interesa el tema cinéfilo, debemos decir que a pesar de cualquier tipo de apreciación extra. “La fiesta de la vida” tiene momentos que sólo el cine francés es capaz de entregar, y que vale la pena ver. Sobretodo porque, se nota que los realizadores han acertado con entregar un largometraje hecho para ser apreciado en términos directamente abstractos, pero cuando logras captar su esencia, comienzas a disfrutarla realmente. Dejamos claro, que si bien no es una de sus mejores películas, logra redimir a todos sus personajes con enseñanzas que están a la vuelta de la esquina. A pesar que a muchos de ellos, caen directamente en la caricaturización, no logra ser un circo de gags baratos.
En resumen: una historia en apariencia sencilla, pero que tiene un muy interesante trasfondo, al igual que es dueña de un humor elegante y muy inteligente (ojo con el diálogo de su intro, que es lejos una de las mejores en cuanto a humor irónico que hemos visto hasta ahora).


(Para más, visita Desde La Realidad Aquí)
(Esencialmente Cine Aquí)

viernes, 1 de junio de 2018

Todo viaje, tiene sus riesgos.


Titulo: "El Tiempo De Los Primeros" ("Vremya Pervyh") (2017).
País: Rusia.
Director: Dmitriy Kiselev.
Guión: Sergey Kaluzhanov, Yuriy Korotkov, Oleg Pogodin.
Música: Yuriy Poteenko, Alexander Vartanov.
Protagonistas: Aleksandr Ilin - Vladimir Ilin - Yuriy Itskov - Konstantin Khabenskiy - Vitaliya Kornienko - Anatoliy Kotenyov - Evgeniy Mironov - Yuriy Nifontov - Aleksandr Novin - Elena Panova -Gennadiy Smirnov - Aleksandra Ursulyak.
En 1965 (pleno apogeo de la guerra fría en Rusia), los soviéticos planean enviar al primer hombre al espacio. Todo un desafío, que quedará grabado en los registros de la historia universal. Por sus excelentes referencias como piloto de avión, Alekséi Leónov es el primer candidato para comenzar con el exigente plan de entrenamiento. Pero la misión requiere de un copiloto, y Alekséi será acompañado por un joven y poco experimentado muchacho, con el que no tiene ningún tipo de afinidad. La primera alternativa era Pavel Belyayev (amigo Alekséi, quien lamentablemente sufre un accidente mientras realizaban paracaidismo de prueba). Pero la insistencia de Alekséi es tal, que (tras negarse rotundamente Belyayev) lo termina por convencer de que asista a sus terapias, para que juntos ingresen a la histórica misión espacial que sería conocida como Vosjod 2. Misión que estará marcada por la exigencia y por más de algún contratiempo. Ya que las aspiraciones de los soviéticos a cargo del ambicioso proyecto, no quedará exenta de grandes dificultades. Haciendo que incluso Leónov y Belyayev arriesguen su propia vida para que la misión sea cien por ciento exitosa.
Dmitriy Kiselev, es un realizador ruso cuyo nombre definitivamente no nos suena para nada. En su filmografía se cuentan un par de películas del género de la comedia y otra de ciencia ficción (que intuimos, fue el motivo por el cual lo convocaron para realizar “El tiempo de los primeros”), y eso sería todo. Pero eso no es lo interesante, lo interesante es su forma de dirigir esta especie de  epopeya espacial. Primero que nada, comenzaremos por destacar la impresionante puesta en escena, que deja en claro que estamos frente a una magnífica superproducción. Desde los efectos especiales, hasta el desarrollo de un sólido guion, es suficiente para dar un ejemplo de lo rigurosos que pueden llegar a ser los rusos con sus proyectos cinematográficos. Y es que el ejercicio visual está tan bien planteado por Kiselev, que resulta difícil no hacernos parte de una historia que nos hace pasar por diferentes momentos.
Porque aquí, hay prácticamente de todo un poco (y es una licencia que se da el director, sin que este salga perjudicado en ningún momento). Porque pasar del drama, a la comedia (una leve pincelada al menos), y luego a la aventura con total naturalidad, es un riesgo que pocos realizadores se atreverían a correr. Sin dejar de mencionar, los grandes momentos de tensión al que somos sometidos, casi sin darnos cuenta, porque los acontecimientos se van sucediendo entre imágenes y diálogos que terminan por hipnotizar irremediablemente al espectador. Sobretodo, si se la ve por primera vez, y no se tienen mayores antecedentes sobre su argumento, (porque sin duda es la mejor forma de disfrutar una película: instalarse frente a la pantalla y dejarse sorprender).
Y sin duda que la hemos disfrutado al máximo, (independiente si consideramos que el metraje es bastante extenso (dura casi dos horas y media, que en realidad pasan volando). Lo inusual de su historia, radica en que el director puede pasar en acontecimientos de lo más verosímiles a algo absolutamente contrario. Sobretodo en la etapa de infancia del protagonista, que lo muestra como un niño soñador en un mundo (o dimensión) paralela que sólo el puede ver (lejos, una de las mejores escenas de la película). Y es aquí que de las temáticas abstractas, pasamos a lo directamente onírico, y (claro que sí) al principio se nos antoja de una rareza de lo más particular (aunque no exento de una maravillosa y tierna sensibilidad), al tratar de entender hacia donde va todo esto. Porque hay que reconocer, que todo en relación al entrenamiento de los soviéticos para que su proyecto espacial se lleve a cabo, es tan potente, que olvidamos si aquellas imágenes oníricas tienen o no un significado. Y ni siquiera ese detalle es dejado al azar, porque finalmente nos hace recordar algo que por tanta información obtenida  habíamos terminado por olvidar. Y lo mejor de todo: Kiselev nos da las respuestas que estábamos esperando (con una naturalidad que esta vez nos llega a sobrecoger).
Es como si Kiselev nos abriera, de par en par, una puerta a algo que no habíamos visto antes. (O al menos no desde su perspectiva tan ecléctica) Considerando que aquí hay un amplio uso de terminologías directamente científicas. Aún así, el espectador puede entender perfectamente de lo que se está hablando, y no obstaculizan en nada el curso de la historia. Quizás la rigurosidad con la que se planteo esta película, y de la que hablábamos al inicio de esta publicación, tiene que ver con que estamos frente a acontecimientos reales ocurridos a mediados de los años sesenta. Pero que hasta ahora conocíamos sólo la cuarta parte de todo lo que realmente pasó en esos años (que para muchos fue sólo el gran logro del primer hombre en el espacio). Pero que en realidad, esa fue solo la punta del iceberg, porque luego su regreso se convirtió en toda una odisea digna de Kubrick. 
La historia mucho más tarde, sería contada por los mismos cosmonautas Leonov y Belyayev reales, quienes sufrieron las penas del infierno tras aterrizar en las extremas condiciones ambientales de Siberia.
En definitiva, estamos ante una película (hasta ahora, lejos la mejor del año, al menos en este género) que tiene prácticamente de todo, que incluye uno de los mejores guiones que hemos visto este año, incluida una más que interesante propuesta visual de un joven realizador desconocido por estos lados. Si las aventuras espaciales ultra consecuentes es lo tuyo, esta es (obligadamente) tú película.


(Para más, visita las etiquetas:
Desde La Realidad Aquí,  Esencialmente Cine Aquí, y Estrenos 2018 Aquí).

🐥 @TomAstrovolt

Gracias por leer.

lunes, 14 de mayo de 2018

Todo libro esconde una historia aún no contada...

Titulo: "Basada en hechos reales" ("D'après une histoire vraie") (2017).
País: Francia.
Director: Roman Polanski.
Guión: Roman Polanski, Olivier Assayas (basada en la novela escrita por: Delphine de Vigan).
Música: Alexandre Desplat.
Protagonistas: Emmanuelle Seigner - Eva Green - Vincent Pérez - Damien Bonnard - Camille Chamoux - Josée Dayan - Noémie Lvovsky - Dominique Pinon - Brigitte Roüa - Alexia Séféroglou.
Uno de los peores tormentos para un escritor, es que las ideas no fluyan de manera natural. Y a veces, la encrucijada que puede suponer (y adquirir) un momento de inspiración, suele venir de la mano de factores completamente externos. Desde que nos sentamos, y anhelamos que un espíritu kafkiano (volamos muy alto, lo sabemos, pero no pudimos con la ansiedad de vanagloriar aunque sea un poco nuestro literato), guíe nuestras manos para pulsar las letras correctas en nuestro ordenador. La vida del escritor está llena de matices y tópicos muy interesantes, pero como dijo capote: “… Un día, empecé a escribir, sin saber que me había encaminado, de por vida, a un noble pero despiadado amo…” y el flagelo posterior nos condena de por vida a ser triplemente más observadores que el común de los mortales. Y muy pocos (a excepción de otros escritores) son capaces de entenderlo. Y como iniciamos este necesario (¿prefacio o simple retórica?), los tormentos de un escritor, son muchos. Pero aún peor, es el hecho que dicho tormento cobre vida y forma humana, y nos quiera fulminar en el peor de los epílogos…
Delphine Dayrieux es una escritora que con tan solo una novela a cuestas, ha conseguido un muy notable éxito. Pero los problemas se suscitan en el momento de mayor stress: cuando Delphine decide comenzar a trabajar en su esperado segundo libro. Sentada en su escritorio junto a su ordenador, mira la pantalla fijamente, sin que ninguno de sus dedos teclee letra alguna (más bien sus manos permanecen suspendidas en el aire, como un animal a punto de atacar a su presa). El momento, el ambiente, la situación misma está sobrecargada de expectación. Su respiración normal, cambia a exaltado. La mirada se desvía hacia el gran ventanal que tiene frente a ella, y con una mano cierra la pantalla de su ordenador con notoria frustración. Sus ideas no están fluyendo de manera natural, todo parece más bien, una especie de tortura psicológica. Algo (quizás la presión de superarse a si misma) no la deja seguir. Y hay muchos que la esperan para saber si el tiempo ha valido la pena. Porque las expectativas cada vez más son mucho más altas. Y la pobre Delphine, está prácticamente al borde de un colapso nervioso. Casi sumida en la más silenciosa, pero desgarradora depresión conoce a Elle, una especie de ángel salvador.
Elle, es todo lo contrario a nuestra escritora en crisis creativa. Elle es dueña de una inmejorable elegancia, sofisticada, misteriosa y arrastra una enorme carga sexual. Una especie de femme fatale moderna. Sin imaginarlo siquiera, un día se conocen y entablan una amistad al principio superflua. Pero poco a poco Delphine sentirá apoyo y un extraño alivio ante su negación al aceptar su nueva situación de escritora famosa. Por lo cual, Elle se convierte en una especie de asesora que le permitirá a Delphine desde organizar sus compromisos profesionales, así como reordenar su casi inexistente vida personal. Y eventualmente las ideas para el nuevo libro (esta vez de un tono mucho más íntimo), por fin comenzarán a aflorar, pero esta vez desde una perspectiva muy diferente a lo esperado.
Hace mucho tiempo que no veíamos una obra de Polanski (hoy acusado de abuso sexual) por estas tierras. Y hay que decir, que si bien esta no es una de sus mejores películas. Al menos tiene un par de pinceladas que dejan claro que esta obra tiene su más absoluta autoría. Y es que para nosotros ver una película cuyo personaje principal es un escritor, nos llena el alma, y ejemplos de ello a lo largo de la cinematografía mundial resulta prácticamente innumerables. Ahora bien, nos ha llamado la atención enormemente las referencias cinéfilas que Polanski hace a varias películas de similar historia, y hay unas que son mucho (o casi descaradamente) parecidas. A esto agregamos una que otra escena que raya en lo ridículo, por lo que nos atreveríamos a decir que estamos ante una especie de parodia no declarada. Donde sin lugar a dudas la siempre elocuente Eva Green, se complementa casi a la perfección con la musa de Polanski Emmanuelle Seigner. 
Como mencionamos anteriormente, esta no es la mejor obra del realizador francés. Pero sin duda que con su experiencia, nos entrega un par de buenos momentos que hemos sabido apreciar. Ya que juega mucho con lo que percibe el espectador, y con lo que es capaz de mostrar. O lo que es mejor aún, no llega a mostrar lo que el espectador quiere ver, ¿se entendió el intento de trabalenguas? Y es por ello, que prefiere suprimir todo detalle que haga caer su historia en lo obvio (aunque debemos decir que aquí tampoco hay que pensar tanto). Desde ahí en adelante nos logró interesar, con una historia que si bien, no es de las más originales que hay. Al menos nos dejó preguntas sin responder, digno del epílogo más descarnado, como la lucha de una escritora con sus propios demonios internos.

jueves, 10 de mayo de 2018

En lo profundo del mar... puede que no estén todas las respuestas

Titulo: "Inmersión" ("Submergence") (2017).
Países: Alemania, Francia, España, Estados Unidos.
Director: Wim Wenders.
Guión: Erin Dignam (Basada en la novela escrita por J.M. Ledgard).
Música: Fernando Velázquez.
Protagonistas: James McAvoy - Alicia Vikander - Alexander Siddig - Celyn Jones - Reda Kateb - Mohamed Hakeemshady - Clémentine Baert. 
Danielle y James se conocen en un idílico hotel de la costa atlántica francesa. Ella es una biomatemática que trabaja en un proyecto de inmersión en las profundidades del océano, que intenta demostrar el origen de la vida en el planeta. El es un ingeniero hidráulico, quien tiene un interesante proyecto revolucionario para presentarlo en África. Juntos, viven un romance de ensueño absolutamente inesperado que traspasará las barreras de sus respectivas ocupaciones, ya que por sus compromisos laborales tienen que separarse, pero con la promesa de que pronto se volverán a  reunir. De eso ya ha pasado un año, y Danielle no volvió a saber más de James, no se ha cansado de llamar y enviar mensajes a su móvil, sin obtener nunca respuesta alguna. Lo que ella ignora es que James ha sido tomado como rehén por terroristas yihadistas en Somalia, quienes sospechan que en realidad James es un espía británico. Retenido en una habitación sin ventanas, en condiciones infrahumanas, será sometido a todo tipo de torturas. Pero Danielle presiente que algo malo ocurre, y a su pesar no está en sus manos poder ayudarlo.
Este es el argumento de la nueva película del reconocido director alemán Win Wenders, que tiene divididos a los críticos especializados. Principalmente (y nos sumamos a la moción) porque su guion no va absolutamente a ninguna parte. Y creemos que aquí, no está en tela de juicio el talento indiscutido que tiene Wenders para contar historias (sobretodo por su excepcional manejo en todo lo que respecta al atractivo visual de todas sus películas, y que esta en particular no queda exenta de ello). También tenemos actuaciones interesantes, considerando que todo el peso de la historia se la llevan Alicia Vikander (insuperable en “ExMachina” y “La Chica Danesa”) y James McAvoy (imposible no recordar “Split” luego de verlo en tantos primerísimos primeros planos de su rostro, donde notamos un par de expresiones de Kevin Wendell Crumb (lo sentimos James, pero te hemos pillado)). Y una musicalización bastante interesante a cargo del compositor español Fernando Velázquez (“Mamá”, “El Orfanato”). Sumando a Wenders tras las cámaras, no hay que ser un genio para darse cuenta que tenemos una producción de pesos pesados frente a nosotros. Pero algo aquí no nos ha convencido del todo. Principalmente porque el tono de la
película es incierto, es una mezcla hibrida de amor trágico que se difumina con terrorismo, y que además sugiere asuntos existenciales. Wenders no profundiza en ninguno de ellos, y eso nos hace cuestionarnos una y otra vez, que es lo que en realidad estamos viendo. Porque a simple vista parece un experimento visual, que no sabemos por donde agarrarlo. Y solo nos resta pensar que el director ha preferido la austeridad absoluta (y casi frívola) en plantear sus ideas para volverse completamente abstracto. Y es que nadie mejor que nosotros amamos las propuestas independientes. Pero nunca llegamos (por ejemplo) a conmovernos por la historia de amor (y hasta hicimos esfuerzos por asomar, aunque sea una mísera lágrima, y eso que las escenas en que los dos personajes estaban conociéndose eran innecesariamente extensas (tiempo hubo para llorar, pero ese tampoco era el punto G de la historia)). Esperábamos que los descubrimientos de Danielle, nos elevaran espiritualmente (porque pensábamos que ese finalmente era el núcleo de todo, pero nos equivocamos otra vez (se generaron preguntas, pero que jamás fueron respondidas, cosa lamentable porque pudo haber sido lejos lo más interesante de ver de toda la película, porque un lindo paisaje y un excelente open no eran suficientes)).
No obstante, la única vez que nos pudimos compenetrar con la historia fue en la mayoría de las escenas donde James, pasa de un lado a otro para que los yihadistas se decidieran quien lo iba a enviar a mejor vida. Y es aquí donde por fin pudimos ver al Wenders de siempre, porque se quiera o no, el género bélico se le da de las mil maravillas.
“Inmersión” no es la mejor película de Win Wenders (y es que tampoco somos muy fans de su filmografía a decir verdad), pero tampoco es la peor. Lo que suele ocurrir con muchas de las películas, es que a veces no se le da total libertad al director para realizar lo que realmente quiere filmar, mucha de la culpa la tienen los grandes estudios, que priman lo comercial por sobre lo artísticamente loable. Y puede que aquí hubo mucha mano por sobre la de Wenders, y el gran fallo de todo (y como resultado) es un camino largo que no sabemos a donde nos pueda llevar.

martes, 10 de abril de 2018

"Quiero conmover al público con mi arte"

Título: "Querido Vincent" ("Loving Vincent") (2017).
País: Polonia, Reino Unido.
Director: Dorota Kobiela, Hugh Welchman.
Guión: Dorota Kobiela, Hugh Welchman, Jacek Dehnel.
Música: Clint Mansell.
Protagonistas: Robert Gulaczyk - Douglas Booth - Jerome Flynn - Saoirse Ronan - Helen McCrory - Chris O'Dowd - John Sessions - Eleanor Tomlinson - Aidan Turner.
Esta increíble película narra la vida y obra de uno de los artistas ícono del post-impresionismo alemán. Personaje emblemático, cuya existencia no estuvo exenta de tragedia (como muchos otros genios). 
Luego que pasara un año de la muerte (algo confusa) del pintor Vincent Van Gogh. Un cartero de nombre Roulin, le pide a su hijo Armand que entregue la última carta escrita por Vincent, dirigida a su hermano Theo. Para ello viaja hasta la costa francesa con una misión que en un principio es toda una molestia para él. Pero lamentablemente no hay rastros de Theo, y no tiene más remedio que buscarlo por cada uno de los lugares que Vincent alguna vez visitó (convirtiéndose obligadamente en una especie de investigador privado). En su travesía, conocerá a muchos de los personajes que lo conocieron y que también se dejaron retratar alguna vez por el artista. Muchos de ellos le contarán aventuras y desventuras que vivieron con él, haciendo que cambie su percepción hacia el artista, y además lo ayudarán a encontrar pistas de Theo a través de las mismas cartas que escribía Vincent a su hermano.
Conocida como la primera película animada realizada íntegramente en óleo. Cuyos 65.000 fotogramas fueron pintados a mano por 100 artistas  provenientes de todo el mundo. Y la experiencia visual no puede ser más emocionante y espectacular. Ya que la intención de los realizadores Dorota Kobiela y Hugh Welchman, es pasar por cada uno de los cuadros más famosos del artista, pero como nunca se habían visto antes. Y esto marcó pauta para ser merecedora de varios premios internacionales (en los que se incluye su nominación a los premios Oscar en la categoría de Mejor Película Animada, que finalmente les fue arrebatada por “Coco”). Independiente de la resolución, siempre la tuvimos como favorita para dichos premios. Pero un premio no define si una película es buena o no (como dijo Sickboy en uno de los diálogos de Trainspotting: “…recibir el premio de la academia es sólo un
voto de simpatía…”). Y  es por ello que reiteramos que independiente de todo “Loving Vincent” es de aquellas películas que jamás se olvidan, y que emocionan como pocas (sobretodo si eres admirador de las obras de Vincent Van Gogh). Hay algunas películas que están hechas con un cariño especial, y  “Loving Vincent”  es una de ellas. Ya que en esta podemos percibir toda la poesía que evocan implícitamente cada uno de los cuadros del artista, que cobran vida frente a nuestros ojos, ojos ya curtidos en lo que a cine se refiere (pero que aún no han perdido su capacidad para quedar cegados ante el asombro). Y no sólo somos testigos de su belleza, sino que nos anuncia que el cine está cambiando. ¿Y que mejor uso de la tecnología, si no es en pro del arte propiamente tal?. 
Sin duda, estamos frente a uno de los mejores logros de animación de este último tiempo (que sigue cosechando premios), y que recomendamos absolutamente. Sobretodo, considerando la desafortunada vida que tuvo un artista que murió sin vender un solo cuadro, y que tuvo varios episodios oscuros que lo marcaron para siempre. Esta es una especie de regalo a un artista incomprendido, que vivió quizás en la época equivocada. La reivindicación a un artista que no disfrutó jamás del éxito que siempre le fue esquivo. Que como muchos artistas, buscan su propio camino. Y que independiente de todo, siguen haciendo lo que aman, no sólo por gusto, sino porque es lo que les hace sentir felices. Pero hoy ,con “Loving Vincent” dan merecido homenaje a uno de los mejores artistas plásticos que han pisado este raro mundo. ¡Pecado, no verla!